Continuando con la política de represión desatada por el aparato administrativo de la universidad, 6 estudiantes fueron expulsados temporalmente de la UNAH.

Se trata de Sergio Ulloa, José Herrera, Dayanara Castillo, Javier Barahona, Moisés Cáceres y Cesario Padilla, todos estudiantes matriculados en Ciudad Universitaria. Estos estudiantes participaron de las acciones de apoyo a sus compañeros en UNAH-VS, cuando se desató la lucha estudiantil que exige apertura democrática y participación de los y las estudiantes en la toma de decisiones de la universidad, tal como lo manda su ley orgánica.

Los cinco varones fueron expulsados por dos períodos académicos, mientras que Dayanara Castillo fue expulsada por un período. Cabe destacar en el perfil de los estudiantes, que varios de ellos tienen un índice de excelencia académica e incluso gozan de una beca por parte de la UNAH.

Desde el inicio de las audiencias de descargo, el proceso traía vicios de nulidad. Para el caso, a los estudiantes se les impidió hacerse acompañar de un abogado, lastimando de esa forma su legítimo e inviolable derecho a la defensa. Así mismo, han denunciado que la Comisión Investigadora ha sido juez y parte en el proceso, socavando la neutralidad que debería tener para que el proceso fuera lo más transparente posible.

Otra denuncia del movimiento estudiantil contra el proceso pasa por que la resolución de la sanción impuesta y su aprobación por la oficina de VOAE fue realizada en el último día de clases del año, a modo de evitar que los estudiantes pudieran manifestarse contra dicha sanción. Esta actitud de las autoridades universitarias recuerda el accionar corrupto y desleal del Congreso Nacional, que sesiona en feriados y a altas horas de la noche para aprobar medidas lesivas para la población.

Mientras tanto en UNAH-VS también se desarrollan audiencias de descargo que buscan expulsar a 17 estudiantes de este centro. Este proceso también ha sido denunciado por sus vicios y violaciones, como el impedimento del ingreso de un notario a las audiencias, la no inclusión en acta de todo lo expuesto en las audiencias, así como el hostigamiento de los miembros de la Comisión Investigadora para obligar a los estudiantes a declarar contra si mismos y contra sus compañeros.