Con el asesinato de Héctor Orlando Martínez Motiño este miércoles a manos de sicarios, son dos los dirigentes del SITRAUNAH a nivel nacional que son víctimas de lo que parece ser una delincuencia selectiva.

El nombre de Martínez Motiño se agrega a la lista que encabeza Donatilo Jiménez, tambíen dirigente el SITRAUNAH, que fue “desaparecido” del CURLA al mismo estilo de la década de los 80, cuando estudiantes, docentes y trabajadores de la UNAH eran secuestrados, detenidos, torturados, asesinados y/o desaparecidos por oponerse a las autoridades de turno.

En el caso de Héctor Martínez Motiño, ya se habían denunciado varios casos de atentados contra su vida, incluyendo el sabotaje de su carro dentro de los predios del Centro Universitario Regional del Litoral Pacífico (CURLP-UNAH). La Corte Interamericana de Derechos Humanos había ordenado al gobierno de Honduras que proporcionara seguridad para el defensor de derechos humanos y su familia.

En su perfil de facebook, las últimas publicaciones que hizo son la publicación de las resoluciones de la CIDH a su favor, una fotografía donde anunciaba que se dirigía a tramitar denuncias laborales y una convocatoria para la Marcha de las Antorchas en Choluteca.

Vuelven los 80 y sus desaparecidos.

El 8 de abril de este año desapareció Donatilo Jiménez de los predios del CURLA mientras trabajaba en el tractor que tenía asignado. El vehículo fue encontrado abandonado dentro del centro universitario y luego su automóvil personal apareció en la colonia Las Delicias de esta ciudad varias horas después. Hasta la fecha ningun posible captor se ha comunicado con la familia del dirigente sindical.

La esposa del dirigente desaparecido le imploró de rodillas ayuda a la rectora de la UNAH, pues se reclama que las autoridades tanto locales como nacionales de la UNAH han guardado un silencio cómplice con el crímen. A esto, Julieta Castellanos respondió con una querella contra la esposa de Donatilo.

Mientras tanto, en las redes sociales se crítica que Julieta Castellanos movilizó la estructura de la UNAH para denunciar el asesinato de su hijo, pero no hace lo mismo por otros miembros de la comunidad universitaria.