Los nuevos elementos represores de la rectora Castellanos ya están en la UNAH-CU haciendo su trabajo: intimidar a los y las estudiantes.

La nueva y reforzada seguridad le ha servido a Julieta Castellanos para compensar su falta de argumentos y capacidad para rebatir las propuestas académicas de los estudiantes. Como si se tratara de delincuentes, los nuevos guardias, protegidos con chalecos antibalas, hostigan a estudiantes hasta cuando estos se encuentran estudiando o realizando tareas.

Guardias molestan estudiantes que se encontraban realizando sus tareas
Guardias molestan estudiantes que se encontraban realizando sus tareas

La prueba de esto es que la seguridad privada llegó hasta la sede del Movimiento Amplio Universitario, MAU, para amedrentar a los estudiantes de esa organización. Bajo la excusa de que “hablaban mucho” varios elementos de la rectora intentaron ingresar a la sede del movimiento estudiantil. Cabe destacar que la sede del MAU se encuentra alejada de las aulas de clase, entre comedores y un parque donde los estudiantes pasan las horas vacantes.

Contrario a la idea de ofrecer seguridad a toda la comunidad universitaria, la empresa de seguridad ESPA es utilizada por Castellanos como su seguridad privada, viendo en el estudiantado al “enemigo” o intruso a combatir.

Sin embargo, en UNAH-VS, la rectora ha sido incapaz de resolver el problema de criminalidad, pues el edifcio no.5 sigue siendo objeto de constantes asaltos especialmente en el horario nocturno. Así mismo, sigue el robo de objetos personales sustraídos de los vehículos en los parqueos, incluidas las baterías de los automóviles y varias motocicletas de los estudiantes.

Dato
La empresa de seguridad ESPA ha sido seleccionada por la rectora Julieta Castellanos para brindar seguridad tanto en Ciudad Universitaria, como en los distintos centros regionales de la UNAH e incluso en el Hospital Escuela Universitario.

El jefe de la seguridad ESPA en Ciudad Universitaria, Roger Aguilar Flores, ha sido denunciado por organismos defensores de los derechos humanos como un exmiembro del batallón 3-16, un escuadrón de la muerte que en la década de 1980 secuestraba, asesinaba y desaparecía estudiantes y sindicalistas de la UNAH.

Con fotos de Movimiento Amplio Universitario – CU