Los periódicos de este jueves pasado contaron con la presencia de un comunicado de la UNAH cuya publicación costó decenas de miles de lempiras. El precio de ese tipo de propaganda varia de periódico en periódico, pero en todos los diarios el costo es mayor a lps. 30,000.

A pesar de que el supuesto objetivo del comunicado era desentenderse de las denuncias que hacen los organismos derechos humanos por el caso del estudiante Cesario Padilla de la UNAH-CU, el fin del mismo más pareciera continuar con el ataque al movimiento estudiantil universitario.

En el escrito, dedicado a las organizaciones defensoras de derechos humanos, la UNAH ataca también a Moisés Cáceres, que al igual que Padilla es uno de los estudiantes expulsados y requeridos fiscalmente por denuncias de las autoridades universitarias.

Lo que más preocupa las organizaciones estudiantiles del comunicado de Julieta Castellanos es que no hace ningún llamado a respetar la integridad física de uno de sus estudiantes, pero si pareciera justificar la peligrosa persecución de la que es víctima el pasante de la carrera de periodismo, quien denuncia que sujetos armados han seguido sus recorridos desde hacer varios días.

En la población estudiantil crece el repudio por el derroche de fondos de la UNAH en propaganda innecesaria, mientras en los laboratorios no hay reactivos, y en las aulas no hay ventiladores, todo por “falta de presupuesto”.