Continúan con medidas a pesar de que sus pares en San Pedro Sula, Choluteca y La Ceiba obtuvieron sobreseimientos definitivos.

Cesario, Sergio, Moisés y Armando todavía tienen que firmar semanalmente en los juzgados capitalinos. No recibieron el mismo trato que el resto de estudiantes de UNAH-VS, CURLP y CURLA, a quienes en sus respectivas audiencias les fueron revocadas las medidas y sus casos fueron cerrados.

El ensañamiento de la rectora Julieta Castellanos es más visible contra las voces disonantes en su casa, pues la huelga que ocurrió en Ciudad Universitaria fue mucho más corta que en los centros regionales de la UNAH.

La defensa de los estudiantes manifestó el año pasado que hasta el fiscal del caso habría confesado en plena audiencia haber recibido presiones de la rectora para que se procesara a los jóvenes universitarios.

Mientras tanto, diferentes denuncias interpuestas contra Castellanos han sido desestimadas o engavetadas en los juzgados, en lo que parece ser una colusión de las autoridades judiciales con las autoridades de la UNAH.