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Todo comienza en el 2014, con la aprobación las Normas Académicas, que son los parámetros de funcionamiento académico de la UNAH, es decir, la normativa que establece de qué manera debe funcionar todos los sectores de la universidad (estudiantes, docentes, autoridades). Dicha normativa responde a un proceso de internacionalización  de la educación superior donde se establecen estándares a nivel Latinoamericano que facilitan la promoción internacional de la enseñanza.

Pero las actuales Normas Académicas poseen dos grandes problemas torales: son ilegítimas y son excluyentes.

La ilegitimidad radica en que los representantes estudiantiles que actualmente fungen como concejales en el Consejo Universitario, no fueron electos por ningún estudiante; es decir, no existió proceso electoral para que ellos llegaran a esos cargos. Son representantes legales, porque la ley establece que las autoridades actualmente tienen la potestad de elegir a los estudiantes representantes, pero son ilegítimos porque no fueron electos por el sector que dicen representar.

Son excluyentes, debido a que muchos de sus artículos, se encaminan a la mercantilización de la educación, se trata a la educación como un negocio, dónde quienes la obtienen, son quienes poseen la capacidad monetaria de pagarla y esto es el primer paso para la privatización de la universidad; que es el secuestro del aprendizaje superior.

Esta problemática, que lleva ya tres años consecutivos, ha dejado como resultado las protestas estudiantiles más grandes de la historia de la UNAH desde la reforma. En éstas, se realizaron prolongadas tomas de instalaciones, movilizaciones multitudinarias, festivales de protestas masivos y como respuesta por las autoridades, más de 90 estudiantes procesados judicialmente.

En el 2016, la crisis de la UNAH se agudizo hasta llegar al punto dónde por diferentes medios (cierre de instalaciones, cierre de edificios, huelga de brazos caídos), se organizó una huelga a nivel nacional que mantuvo paralizada la máxima casa de estudios más de cincuenta días.

El conflicto comenzó a solucionarse cuando luego de muchas semanas de intransigencia por parte de las autoridades, éstas acceden a dialogar y escuchar al sector estudiantil. El proceso de diálogo que duró una semana, dio como resultado el cese a la criminalización de la protesta estudiantil, la suspensión de los artículos de las Normas Académicas altamente perjudiciales para el estudiantado, la recuperación de la representación estudiantil y la derogación de las Normas Académicas vía revisión.

Ahora,  el sector estudiantil de la UNAH, tiene dos grandes labores que ejecutar para realizar un aporte cualitativo a la reforma universitaria: elecciones estudiantiles y construcción de Normas académicas.

 

ELECCIONES ESTUDIANTILES
Mediante un decreto legislativo en el 2012, el estudiantado perdió el derecho de elegir representación  ante el máximo órgano de de la UNAH: el Consejo universitario. En esa mismo atropello, las autoridades nunca conformaron las Juntas de Dirección de cada centro y facultad.

Ahora, el proceso de recuperar la representación estudiantil legítima debe pasar por dos elementos; reglamento estudiantil y elecciones.

Debe construirse un reglamento electoral a través de la participación de toda la comunidad estudiantil  aglutinada en movimientos independientes, frentes estudiantiles y asociaciones de carrera.

Debe ser un reglamento consensuado a nivel nacional y éste debe regir la forma de elección, los requisitos para postularse y los cargos a elegir, exceptuando las directivas de asociación de carrera, donde los parámetros de su elección (forma, requisitos y cargos) quedarán a criterio de cada una de ellas.

 Se plantea que la elección sea de forma directa y que se elijan los órganos de co-gobierno (Representantes en el Consejo Universitario (2) y Representantes en la junta de dirección del centro o facultad (2) ) y de Autogobierno Estudiantil (FEUH y Asociación de estudiantes del centro o facultad (2)).

Las elecciones deben celebrarse más tardar en el mes de Noviembre, debido a que en período de vacaciones es imposible que se efectúen y se tiene hasta febrero 2017 para la aprobación de las nuevas Normas Académicas. Esto tomando en cuenta que la suspensión de los artículos lesivos para el estudiantado es temporal y de no cumplir con la presentación de nuevas Normas Académicas, estos serían puestos en vigencia nuevamente.

CONSTRUCCIÓN DE NORMAS ACADÉMICAS
Las actuales y conflictivas normas académicas serán derogadas vía revisión. Eso significa que el sector estudiantil, docente y autoridades deben trabajar en la construcción de una propuesta de normativa, que, una vez terminada será aprobada en el Consejo Universitario.

El proceso de análisis y construcción inicialmente  será sectorial y por niveles. Trabajando  cada sector de la universidad (estudiantes – docentes – autoridades) en su análisis y construcción por unidad académica (Cada facultad, cada centro universitario, cada centro regional). Luego de eso, cada sector pasará al análisis y construcción nacional (estudiantes – estudiantes / docentes –docentes / autoridades – autoridades), finalizando con una trabajo de construcción nacional y unificado entre estudiantes, docentes y autoridades.

Una vez éste proceso finalice, será llevado ante el Consejo Universitario, donde el sector estudiantil ya tendrá verdadera representación y allí será aprobado y puesto en vigencia.

De éste modo, los estudiantes universitarios estarían cambiando el rumbo de la enseñanza de la educación superior del país y poniendo un alto al agresivo proceso de exclusión desarrollado por las actuales autoridades universitarias. Es un trabajo de todas y todos informarse, participar con aportes y convertir la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en una verdadera fuente de conocimiento, innovación, investigación… convertir la UNAH en la universidad del pueblo.