Ciudad Universitaria. Con su comunicado del 26 de septiembre, las autoridades de la UNAH pretenden dar largas al proceso de elecciones estudiantiles en la UNAH.

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Pero, ¿por qué no quieren elecciones las autoridades? La universidad funciona como un micro-estado dentro del estado hondureño. La dictadura que se vive al exterior se repite dentro de la UNAH. Éstos son las claves que hay que conocer para hacer una lectura más acertada de lo que está ocurriendo:

1. Sin elecciones estudiantiles no habrá nuevas Normas Académicas. La vía que se acordó en la mesa de diálogo entre autoridades y estudiantes para derogar las Normas Académicas es la revisión total de la normativa. Pero esa revisión pasa por el Consejo Universitario. En dicho órgano, los estudiantes tienen 18 votos contra 18 votos docentes y el restante de votos de las autoridades. Si los estudiantes se hacen con los 18 votos y los docentes continúan ganando los claustros contra el oficialismo, la mayoría estará con el sector que lucha contra el julietismo. Sin elecciones, no habrá votos estudiantiles y sin ello, es imposible derogar las normas.

2. Se viene la elección de rectoría. El período de gobierno de Castellanos termina en el 2018, por lo que habrá que elegir a su sucesor o sucesora. Y antes de esa elección, se aproxima la elección de la nueva Junta de Dirección Universitaria (JDU). Esa Junta es electa en el Consejo Universitario y tiene el deber de elegir al nuevo rector o rectora. Los julietistas pretenden quedarse en el poder y para ello deben asegurar que la nueva JDU esté a su favor. El gran temor de las autoridades es perder el Consejo, lo que los llevará a perder la Junta, que en última instancia, los hará perder la rectoría.

3. Las elecciones empoderan a las asociaciones de estudiantes por carreras y crea las asociaciones de estudiantes por centros y facultades, organizando al sector estudiantil para que defienda sus derechos ante los atropellos constantes de las autoridades y docentes corruptos. Si las autoridades no pudieron con el MEU, es todavía menos probable que puedan enfrentarse a un movimiento estudiantil legítimo, legal y conformado en su totalidad a nivel nacional. Julieta Castellanos le teme al poder estudiantil.

Es por ello que el vicerrector Ayax Irías intenta utilizar los métodos de la vieja política para detener las elecciones. El paraíso de los burocracia universitaria está en peligro.