Por Marcos Rubí*

Uno de los acuerdos del primer Congreso Nacional de Estudiantes Universitarios “Eduardo Becerra Lanza” fue el de posicionar a todo el movimiento estudiantil contra la convocatoria y posterior elección de la Junta de Dirección Universitaria  (JDU) de la UNAH. La JDU tiene como función elemental nombrar a la persona que reemplazará a Julieta Castellanos en la rectoría de la máxima casa de estudios al igual que juramentar los demás cargos en decanaturas y direcciones que también quedarán vacantes este año.

Esta Junta debe ser electa por el Consejo Universitario entre las candidaturas que se presenten ante el mismo. El problema radica en que el actual Consejo Universitario no cuenta con representación estudiantil legítima, ya que los curules estudiantiles se encuentran usurpados por compañeros y compañeras que no pasaron por un proceso de elecciones, sino que su selección fue realizada “de dedo” por las mismas autoridades universitarias. De ahí que la comunidad estudiantil no se siente representada, y por lo que no tendría voz ni voto en tan importante decisión como es el nombramiento de la JDU.

La Posición Estudiantil
Es del parecer de todos los movimientos independientes, Frente de Reforma y de las asociaciones de carreras a nivel nacional, que antes de la JDU, debe conformarse legítimamente el Consejo Universitario mediante elecciones estudiantiles. Y para sustentar esta postura, se propone realizar una consulta al estudiantado sobre cuál Reglamento de Elecciones desea que rija ese proceso electoral. Dicha consulta se llevaría a cabo en el segundo período académico 2017 y se realizaría en el marco de las competencias legales que tiene la actual Junta de Dirección Universitaria sobre consultas a la comunidad universitaria. La propuesta emanada del Congreso Estudiantil contempla también conformar legal y legítimamente todo el autogobierno estudiantil y el cogobierno universitario en el tercer período del 2017.

Pero el estudiantado, que ahora es más maduro que nunca desde que inició la reforma, entiende que la UNAH no puede quedar en una crisis de gobierno. Por eso, añade a su propuesta que, aprovechando la consulta sobre el Reglamento Electoral, ahí mismo se elijan los representantes estudiantiles al Consejo Universitario, de manera que por fin la representación estudiantil goce de legitimidad y legalidad. El Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) conoce que los sectores más corruptos de la política hondureña desean poner sus manos en el 6% de la UNAH, como hacían hasta antes de la intervención en el el 2002. Y precisamente eso es lo que desean, otra intervención.

Los Trapos Sucios Se Lavan En Casa
Desde que el conflicto universitario agravó su crisis en el 2016, el sector estudiantil ha sido del parecer que la UNAH no debe ser intervenida desde afuera y mucho menos por el actual gobierno. La plataforma MEU cree firmemente que este escenario sería el peor posible para la universidad, ya que la UNAH es la única pieza estatal que goza de cierta credibilidad, mientras que el resto de instituciones gubernamentales han sido saqueadas en lo que ha sido la campaña de corrupción más grande en la historia de Honduras.

El MEU cree que los conflictos internos de la UNAH se pueden resolver por la vía del diálogo. Así lo ha demostrado desde que inició la lucha contra las nuevas Normas Académicas en el 2014 en UNAH-VS, hasta su punto más crítico en el 2016, cuando exigió a las autoridades universitarias abrir la puerta del diálogo y cerrar la puerta de la soberbia y la represión.

Ahora Es Cuando
Sin duda, la UNAH sigue avanzando, pero la Cuarta Reforma resiente de no haber incluido al sector más grande de la comunidad universitaria.  El estudiantado está más que preparado para asumir su rol histórico en la construcción de una nueva y mejor universidad pública. Es por ello que es inconcebible que no se detenga la elección de la JDU hasta que se realicen las elecciones estudiantiles. Llegó la hora de que la comunidad estudiantil se sume a la una verdadera e incluyente reforma de la UNAH. Llegó la hora también de que la comunidad universitaria comprometida con la academia le diga al unisono a los buitres de la corrupción que No Pasarán.


*Estudiante de Sociología en UNAH-VS, vocero del MEU-VS y militante del MER-LZ