San Pedro Sula. Ante la crisis que atraviesa la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, el movimiento estudiantil ha solicitado, con el respaldo de más de 13,500 firmas, al Congreso Nacional resolver la situación para que la máxima casa de estudios retorne al camino de la gobernabilidad democrática, plural e incluyente.

A raíz de esta propuesta de anteproyecto presentado por el MEU, tanto autoridades como estudiantes han hecho su respectivo trabajo de acercamiento con congresistas con el objetivo de lograr que la cámara legislativa apruebe una moción que les favorezca. En este sentido, el MEU ha buscado a la Comisión de Educación del Congreso Nacional, un órgano conformado por todos los partidos políticos. Mientras tanto, las autoridades de la UNAH se han centrado en tener los apoyos del oficialista Partido Nacional, utilizándoles como sus voceros no oficiales en el Congreso.

Al tiempo que el Congreso se toma su tiempo para resolver la crisis, ésta se agudiza. La protesta que inició en la Ciudad Universitaria (UNAH-CU) se extendió a el Centro Universitario Regional del Litoral Pacífico (CURLP), donde el actual período fue cancelado por las autoridades en un intento fallido por detener el proceso de protesta. Más tarde se sumaron a las tomas de instalaciones el Centro Universitario Regional del Centro (CURC), el Centro Universitario Regional de Noroccidente (CURNO) y el segundo campus más importante que es la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula (UNAH-VS). Así mismo, otros centros en La Ceiba (CURLA) y Santa Rosa (CUROC) han tenido paros intermitentes en apoyo a sus pares.

En esta situación, algunos diputados nacionalistas han manifestado que la solución a la crisis pasa por un diálogo entre estudiantes y autoridades, desconociendo que dicho proceso ya fue agotado con la firma del acuerdo que puso fin a la huelga nacional de estudiantes en el 2016. Dicho acuerdo fue incumplido por las autoridades de la UNAH en varios de sus puntos. Además, desconocen los congresistas que exista o no exista un diálogo entre los sectores confrontados, el Congreso Nacional debe reformar la Ley Orgánica de la UNAH para permitir las elecciones estudiantiles, génesis del conflicto. Por lo tanto, no cabe en ningún escenario que el Congreso no asuma la responsabilidad de poner el punto final a una crisis que tiene más de tres años.